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Distancia: 8,5
km
Altitud
máxima: 1285 m (Los Pastizales)
Altitud
mínima: 1118 m (Plaza de Barbadillo)
Desnivel: 167
m
Pendiente
media: 3,7 %
Tiempo
estimado: 1h 50m
Siguiendo
desde el pueblo las indicaciones hacia Santa Icilia llegamos a un alto donde
veremos el cruce de tres caminos: el de Guariste, que asciende rápidamente, la
bajada a Santa Icilia, y, en medio, un camino recto. Tomamos este último y
seguimos una buena senda que entre robles nos lleva hasta un pequeño puente de
madera, recientemente restaurado.
Variante de Verano: Cruzamos el
puente y seguimos andando por el camino, esta vez a la sombra de las hayas y
una pequeña zona de pinar, invadido en buena parte por las hayas. Si nos
fijamos, en una curva del camino
podremos descrubir un buen ejemplar de roble albar. La senda termina en un
pequeño claro, justo antes de entrar en un denso hayedo. En ese punto hay que
descender hasta el río de la Umbría, de aguas muy limpias y dónde podremos ver
alguna trucha. Para ver la cascada es necesario cruzar el río, existiendo unas
rocas en dónde es relativamente fácil hacerlo, pero sólo en los meses de
verano, ya que el resto del año el caudal del río nos lo impedirá y tendremos
que escoger la otra variante.

Variante de Invierno: En
vez de cruzar el puente seguimos la senda que asciende un poco antes para cruzar
el pequeño Barranco de las Brujas. La senda sigue entre robles por la margen
derecha del río y desde ella podemos ver el hayedo mezclado con un pequeño
pinar al otro lado. En otoño el contraste de colores crea un paisaje de gran
belleza. Desde la senda vemos a cierta distancia el río de la Umbría. En poco
más de un cuarto de hora llegaremos a una pequeña campa al lado del río (justo
dónde termina la senda de la otra variante). Allí desemboca el Arroyo de
Montero o del Chorranco. No tenemos más que subir unos metros por él entre los
robles para contemplar la caída del agua en la Cascada del Chorranco, de unos
20m de altura, en dos tramos de cascada. Un
poco más abajo de la cascada, la senda cruza el pequeño arroyo y empieza a
subir en una dura rampa entre el matorral y el monte bajo de robles. Tras un
duro repecho llegamos a una buena campa desde dónde contemplamos los grandes
bosques de roble que cubren la cabecera del valle, con la torre de Guariste en
lo más alto. Al sur nos queda el valle de la Umbría, con sus hayedos. En el
borde de la campa hay una gran tenada que se encuentra en buen estado. Saliendo
de la campa por el terreno llano enseguida entramos en el rebollar y veremos un
camino apto para todo-terrenos. Por él comenzaremos a descender hasta la orilla
del Aº de Montero, que después cruzamos por un puente. Ascendemos de nuevo
entre robles y el camino pasa muy cerca de Los Pastizales, una amplia franja de
terreno dónde hace muchos años se cultivaba y que hoy se utiliza como pasto
para el ganado. Poco después llegaremos a El Horno, con prados cercados
por vallas de piedras y algunos grandes robles centenarios. Seguimos el camino
pasando el Barranco de las Brujas y más adelante encontraremos un cruce de
caminos, siendo el de la derecha el que asciende hacia Guariste. Nosotros
descenderemos sin más al Campo de la Tenada y siguiendo el camino llegaremos de
nuevo a Barbadillo de Herreros.
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